Durante su presencia en el evento la reconocida cantante subió al estrado, en donde se hizo acompañar del mandatario y de Scott Bessent, el secretario del Tesoro. Ahí se desvivió en elogios hacia el presidente Donald Trump, a tal grado de que se definió como su fan número uno. “Yo soy probablemente la fan número uno del presidente y eso no va a cambiar”, dijo la también compositora al inicio de su intervención. A continuación se dijo consciente de que su respaldo al presidente Trump podría tener consecuencias en su contra, sin embargo, dejó en claro que era un riesgo que estaba dispuesta a asumir. “El odio o lo que la gente tenga que decir no me afecta para nada.