Después de todo, incluso en sus momentos más desafortunados –como en su más reciente cinta, la fastidiosa ¡Qué viva México! (2023)–, Estrada y su equipo siempre han sabido hacer cine. Estrada ha hecho, pues, su mejor trabajo en muchos años al regresar a un estilo, en la forma y en el fondo, menos sobrecargado y mucho más depurado, bien cobijado bajo la sombra del “genio” de Ibargüengoitia. Cada uno de los seis capítulos, por cierto, termina, con el orgulloso sello de que todo lo que hemos visto ha sido “Hecho en México”. En efecto, más allá de la ironía, la historia de Las muertas pudo haber pasado, evidentemente, en cualquier país del mundo, pero esta particular mixtura de horror y humor sí es muy “Hecho en México”, escrita por Jorge Ibargüengoitia, filmada por Luis Estrada.