Enfrente estarn los Arizona Cardinals, un rival divisional que tambin llega invicto con dos triunfos y que quiere dar un golpe de autoridad. Pero los 49ers saben que este domingo no se trata solo de un partido. Es el regreso a casa, es el primer rugido de la marea roja y dorada en 2025, y es la oportunidad de mandar un mensaje claro: en Levi's Stadium, manda San Francisco. Si se logra contener a McBride los 49ers impondrn su ritmo defensivo y podrn limitar a Murray en el juego areo. Y eso es exactamente lo que los 49ers deben hacer en su debut en casa.