En México, millones de jóvenes enfrentan condiciones laborales complicadas, a pesar de que la tasa de desempleo juvenil se ubica en 4.8% según el Inegi, y 5.9% de acuerdo con la OIT. Esto refleja que una baja tasa de desempleo no necesariamente significa mejoras en la calidad del empleo, ya que muchos jóvenes trabajan en condiciones informales o con salarios bajos. Claudio Frausto Lara, titular de la Unidad del Servicio Nacional del Empleo, destacó que los empleos ofrecidos cuentan con salarios competitivos, con un promedio formal de 13 mil 765 pesos mensuales, y que se prioriza la formalidad laboral. Además, más de la mitad de los 15 millones de jóvenes que trabajan lo hacen en condiciones precarias, con salarios bajos y jornadas extensas, y ocho de cada diez tienen dificultades para encontrar empleo. Por ello, se trabaja en una ley general para garantizar los derechos de la juventud, fortaleciendo su participación y desarrollo integral en México.