La selección femenil inglesa de rugby, conocida como las Red Roses, volvió a demostrar por qué es considerada la potencia número uno del mundo. La derrota en la final del Mundial 2021, disputada en 2022 debido a la pandemia, aún pesaba en la memoria de las jugadoras y la afición. Con cada torneo, más personas se suman como espectadores, más niñas encuentran inspiración en las jugadoras, y las ligas nacionales fortalecen sus estructuras. La selección femenil inglesa de rugby ha escrito una nueva página dorada en su historia al consagrarse campeona mundial en Twickenham. Mientras tanto, el legado está asegurado y el futuro del rugby femenino luce más prometedor que nunca.