En la vida cotidiana es común que a los niños inquietos o dispersos se les llame “hiperactivos”. Sin embargo, especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advierten que esta palabra es inexacta y puede reforzar estigmas. El diagnóstico correcto es Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), una condición del neurodesarrollo que implica dificultades para mantener la atención, organizar actividades, controlar impulsos o permanecer quieto en situaciones que lo requieren. Por ello, es indispensable que el diagnóstico lo realice un profesional especializado. Hablar de TDAH con el nombre adecuado ayuda a visibilizar la condición, promover la comprensión social y garantizar que quienes lo padecen reciban la atención que necesitan.